Hoy me he parado, he cerrado los ojos, he respirado profundamente, y he vuelto a observar a mi alrededor.
La vida seguía, ajena a lo que yo observaba.
La vida no para, no frena, solo frenamos nosotros.
Cada día la vida vuelve a empezar, cada día tenemos una nueva oportunidad de ser felices, de escoger nuestro camino, de lograr nuestros sueños.
La vida no nos espera, pero nosotros debemos esperar.
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