No nos damos cuenta pero cada día que vivimos es irrepetible.
A veces pasamos por los días sin sentirlos, simplemente esperando a que pasen.
No valoramos cada segundo que podemos respirar, cada minuto que podemos reír, cada hora que podemos añorar a alguien.
Valoremos cada instante de esta vida, por muy duro que sea ese momento, pero son momentos que vivimos, que tenemos la gran suerte de sentir.
Sentir es estar vivo, y estar vivo es sentir.
Prefiero sentir dolor a dejar de sentir.
Siente cada día al máximo, mira a través del cristal del optimismo, y da gracias por lo que tienes. Ríe sin parar y te sentirás mejor.
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