martes, 17 de mayo de 2011

Sweet home, dulces recuerdos

En medio del campo, una casa con su jardín, una casa cerrada. Una casa que desprende olor a felicidad pérdida, a felicidad pasada.
El columpio recuerda que hubo risas de niños por esos jardines.
La enorme mesa albergó comidas llenas de confidencias, de secretos, de alegrías compartidas, de felicidad familiar.
Tras sus ventanas se escondieron secretos y momentos únicos para los que tuvieron la suerte de vivirlos.
Una casa que permanece cerrada, ajena al paso de tiempo en soledad, una casa que quizás algún día recupere las risas que se oyeron sin cesar, una casa que volverá a brillar con luz propia.

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